Psicólogo, psicoterapeuta e hipnoterapeuta en Benidorm y Denia


Problemas psicosomáticos

Trato los problemas psicosomáticos, esto es, los factores psicológicos que influyen o causan ciertas enfermedades físicas (se excluyen las enfermedades infecciosas y las que comportan alteraciones anatómicas). La influencia de factores psicógenos es un hecho reconocido oficialmente (por la salud pública).

Hay que tener presente que la intervención psicológica o psicoterapeuta, es, además de importante como elemento de apoyo en la mayoría de las enfermedades físicas, imprescindible en la curación de ciertos trastornos físicos. Hay que recordar y resaltar que ciertos trastornos o afecciones son, en muchos casos, verdaderos síntomas de trastornos emocionales y se manifiestan al sufrir un estrés agudo o ante ciertas vivencias emocionales.

Algunas de las afecciones que con mayor frecuencia cumplen con la función de síntoma de los conflictos emocionales son: los trastornos funcionales digestivos (gastritis, intestino irritable), afecciones del sistema vascular, cefalea tensional, ciertas afecciones de la piel, dolor crónico u otras afecciones. Es importante poner de relieve que dichas afecciones, cuando se convierten en síntomas psicológicos, pueden ser erradicadas con una apropiada psicoterapia.

Psicólogo y dama en terapia

Conflictos interpersonales

La mayoría de los problemas o trastornos psicológicos provienen de conflictos entre personas. No siempre la persona que sufre un trastorno va a poder relacionar dicho trastorno con el conflicto que ha padecido o padece con una persona de su entorno.

Tales conflictos quedan anclados en nuestra memoria y, después, van a condicionar nuestra o comportamiento. La psicoterapia consiste en trabajar con esos conflictos "escondidos" en nuestra mente inconsciente.

En algunos casos, la persona puede ser consciente de la causa, sin embargo, no puede liberarse del sufrimiento. Poe eso, la psicoterapia no consiste en dar una explicación de lo que ocurre, sino en liberar a la persona de la tiranía de su entorno, todo ello, independientemente de que la persona haya sido consciente del proceso terapéutico.

Un conflicto puede ser suficientemente grave como para convertirse en trastorno. Trastorno que, según los casos, puede presentarse a nuestra conciencia en sus distintas modalidades: depresión, ansiedad, fobia, obsesiones,... Cada una de estas modalidades, simbolizan la causa del conflicto.

Hay que puntualizar que, cuando un trastorno data de muchos años, ya no sea necesario tratar la causa; en tal caso. se procede de otro modo, solo queda tratar los síntomas y los automatismos adquiridos.



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